Capaidad de Aplicacion

Lunes, 18 Agosto   

La capacidad de llevar a adelante las aplicaciones tecnológicas tendientes a fortalecer la seguridad nacional, la seguridad pública, y las fuerzas armadas del futuro no difieren grandemente de la capacidad global para la aplicación de tecnología. Esta observación implica que, es probable que la revolución global de tecnología apoye la emergencia de China e India como poderes económicos y militares. Para las restantes áreas problemáticas -promoción del crecimiento económico, comercio internacional y gobierno influenciando en estructura social-  todos los países, excepto aquellos más científicamente avanzados, muestran una capacidad de llevar a cabo aplicaciones tecnológicas relevantes menor a su promedio de implementación tecnológica. Esto refleja el hecho que aplicaciones tales como dispositivos ubicuo de acceso de información, sensores “penetrantes”, ingeniería de diseño de tejidos, computadoras que requieren una infraestructura y capacidad y humana, entre otras, es improbable que sean  adoptadas ampliamente fuera de los países científicamente más avanzados. Así, los más grandes beneficios económicos que provienen de tales tecnologías avanzadas probablemente serán ganados por estos países, aunque otros como China e India pueden desarrollar también beneficiosas oportunidades para fábricas y servicios, respectivamente, debido a que empezarán a mejorar sus mecanismos de conducción tecnológica para frustrar los beneficios vistos por los países científicamente avanzados.

Los impactos sectoriales de las aplicaciones de tecnología que tiene en perspectiva el estudio de Rand Corporation son: Interfaces “manos-libres” para computadoras; Insectos genéticamente modificados; Investigación y desarrollo computarizado de drogas nuevas; Textiles “inteligentes” y resistentes; Comercialización de naves aéreas no tripuladas; Libros impresos “sobre demanda”; Investigación y desarrollo de nuevas terapias basadas en células; Redes de sensores atómicos, radiológicos, biológicos y químicos establecidos en las ciudades y especialistas en emergencias relacionadas; Vehículos impulsados por hidrógeno; Implantes para identificación y seguimiento; Implantes de chips cerebrales; Robótica médica, Nanotecnologías militares; Pieles y músculos artificiales, entre otras.